Gestión financiera: Punto de equilibrio

Pedir un préstamo o no pedirlo

Prueba ahora LinkedIn Learning sin cargo y sin compromiso.

Prueba gratis Mostrar modalidades de suscripción
Pocas veces un empresario decide si debe o no solicitar un préstamo basándose en criterios económicos, más bien esos criterios son financieros.
03:42

Transcripción

Podemos imaginar fácilmente que las posibilidades de análisis son múltiples. En este caso, si lo que nos preocupa es la capacidad de devolver un préstamo, es decir, si estamos valorando, por ejemplo, comprar una máquina que nos eleva la producción o mejora la calidad de nuestros productos o simplemente es una sustitución por otra que ha dejado de funcionar, lo que realmente es nuestra pregunta sería cuánto más debemos vender para asegurar que podremos generar beneficios suficientes que nos permita devolver las cuotas del préstamo. Para ello utilizamos un sistema similar al del aumento de los costes fijos. Tenemos que dejar claro previamente que la devolución de un préstamo no es un coste. Lo que sí es un coste es el interés, es decir, el precio del dinero. El banco nos presta, nos alquila, dinero para que lo usemos como si de una vivienda en alquiler se tratase y que tras su uso lo devolvemos. El dinero lo podemos devolver en plazos, en cuotas. De hecho, cada cuota se compone de una parte de intereses, el precio del dinero que sí es un coste fijo y, por tanto, irá englobado en el total de costes fijos que figura en el numerador, y de otra parte, llamada amortización, que simplemente es la cantidad de dinero que devolvemos en cada cuota. Esta es la forma habitual de devolver un préstamo, pero no la única. También se puede devolver todo a una fecha determinada, pero por ser más usual la primera, la que fracciona en cuotas, es a la que nos vamos a referir. Pues bien, si queremos conocer cuántas ventas debemos realizar con esta nueva obligación, utilizamos la fórmula modificada del punto de equilibrio, es decir, la del punto de equilibrio financiero, y añadiremos a los costes fijos que figuran en el numerador la cuota que durante ese periodo tengamos que devolver. Veamos un ejemplo. Suponiendo estos costes para una empresa –costes fijos 22 000 euros, costes variables 80 000 y ventas 120 000–, el punto de equilibrio es de 66 000 euros. Si ahora introducimos la amortización de préstamo por importe de 5300 euros, con esta nueva exigencia que supone la devolución de estas cuotas, que se considera como mayor importe del numerador, se sumarían ambas cantidades –costes fijos y amortización tal como se ve en la fórmula del punto de equilibrio financiero–, por lo que el nuevo punto de equilibrio para este nuevo escenario sería de 81 900 euros, es decir, nos obliga a vender 15 900 euros más; de lo contrario su rentabilidad bajará. Si en este momento ya estamos produciendo por encima de esa cifra, por encima de 81 900 euros, no supondrá ningún problema. Pero si estamos por debajo de esa cifra, deberemos preocuparnos previamente de resolver esta circunstancia, que puede ser vendiendo o produciendo más o devolviendo el préstamo en cuotas más pequeñas para que la exigencia sea menor. Si lo relacionamos con uno de los términos que venimos utilizando en esta parte, con el margen de seguridad, podremos decir que antes de firmar un préstamo debemos analizar cuál será el incremento de producción y debemos también constatar que la diferencia entre nuestra producción actual y el punto de equilibrio actual, el famoso margen de seguridad, no sea inferior a ese incremento. En el caso que nos ocupa, ha resultado ser de 15 900 euros, que no lo confundamos con la cantidad a devolver, que era de 5300, sino con el aumento de producción.

Gestión financiera: Punto de equilibrio

Domina el concepto de punto de equilibrio y el modelo de cálculo en el ámbito empresarial fundamental para la buena salud de una empresa y para garantizar su supervivencia.

1:32 horas (21 Videos)
Actualmente no hay comentarios.
Fecha de publicación:30/03/2016

Este curso video2brain está disponible como descarga y para ser visualizado online. ¡Pero no hace falta que decidas entre las dos opciones! Al comprar el curso, disfrutarás de ambas posibilidades.

La descarga te permite ver las lecciones sin estar conectado/a a internet y supone una navegación fácil y ágil entre capítulo y capítulo. Si vas a trabajar en diferentes ordenadores o si no quieres descargarte el curso completo, entra en la web con tus datos de acceso y disfruta directamente de tus vídeos online. Te deseamos que disfrutes de este curso y te resulte de mucha utilidad.

Estamos a tu disposición si tienes cualquier tipo de duda o pregunta.