Gestión financiera: Fondo de maniobra

Los préstamos que estamos pagando

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En este vídeo conoceremos los entresijos de la deuda que las empresas suelen tener con los bancos cuando estos conceden créditos, préstamos o líneas de crédito.
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Transcripción

Ahora es el momento de conocer cuál es el destino del activo corriente. Nos ocuparemos de las obligaciones más inmediatas, es decir, del pasivo corriente. A modo de recordatorio, diremos que la palabra pasivo está referida a las obligaciones que tiene una empresa frente a terceros. Si bien el patrimonio neto era la parte no exigible de la financiación de una empresa, los pasivos constituyen la parte exigible, ya sea de forma expresa o espontánea. En el ámbito del análisis financiero, a los pasivos –largo plazo y corto plazo– se les suele llamar deuda. El pasivo, por tanto, constituye la financiación aportada a la empresa por parte de personas o entidades ajenas a la empresa y que, por consiguiente, deben ser devueltos a su vencimiento. Y, dependiendo de cuando tenga lugar, se clasifican en pasivo no corriente –o largo plazo– y pasivo corriente –o corto plazo–. Este último es el que forma parte del fondo de maniobra y, por tanto, objeto de este curso. Estas obligaciones que tenemos que atender en el corto plazo se suelen agrupar en deudas con entidades de crédito, proveedores y administraciones públicas. En este vídeo nos ocuparemos de la deuda con entidades de crédito. Últimamente es habitual encontrarnos con el término pasivo expreso o deuda financiera a corto plazo para referirse a la deuda con los bancos. Y se llama así por tratarse de financiación negociada, pactada con bancos con un vencimiento de pago en el corto plazo y que incorpora costes financieros explícitos. Es decir, pagamos interés por esa financiación; a diferencia del pasivo espontáneo, que se va generando automáticamente en el ciclo productivo, es decir, la deuda con proveedores y administraciones públicas. Las fuentes más habituales de la deuda con bancos son los préstamos, "leasing", póliza de crédito y líneas de descuento comercial. En todos los casos se trata de dinero puesto a nuestra disposición por una entidad financiera con la que hemos pactado unos intereses y un periodo de pago. En el caso de los préstamos, solo nos importan las cuotas que vencen en el presente ejercicio. Recuerdo que estamos en el pasivo corriente, en el corto plazo, aunque sean cuotas de préstamo cuyo pago esté diferido en 20 años. Por ejemplo, si en un momento para la compra de una máquina nos concedieron un préstamo a devolver en 10 años, esa deuda pensaré con razón que no estará encuadrada en la parte del pasivo a corto plazo. El total de la deuda, no, pero las cuotas que venzan en el presente ejercicio estarán dentro de nuestro horizonte temporal y se encontrarán formando parte del activo corriente. De hecho, cada final de año se realiza un ajuste contable llamado reclasificación, que consiste en disminuir de los préstamos a largo plazo el importe que vence en el ejercicio inmediato y aumentar en esa cantidad las obligaciones del corto plazo. Es la forma en la que se van cancelando los préstamos a largo plazo. Del resto de productos que conforman la deuda con bancos, el "leasing" es un préstamo a todos los efectos, con alguna pequeña ventaja fiscal para microempresas, pero que no corresponde con el tema que nos ocupa en este curso. También tenemos la póliza de crédito, que es una autorización del banco para disponer de una cantidad hasta un límite determinado. Por encima del límite autorizado, se aplican tipos de intereses más altos. La diferencia con el préstamo es que solo utilizamos lo que necesitamos y solo pagamos intereses por esa cantidad. Es más flexible que un préstamo. El vencimiento suele ser a seis meses o a un año, pero suelen renovarse por periodos iguales. También podemos destacar la línea de descuento. Es un acuerdo por el que el banco nos adelanta el importe de un pagaré con vencimiento posterior a cambio de un interés en función de los días entre la fecha de cobro de la remesa y el vencimiento de cada efecto, y además otros gastos como comisiones o correo. Llegado el vencimiento, será el cliente quien cancelará el importe adelantado. El mayor hándicap de las obligaciones con los bancos es la nula flexibilidad que muestran y el coste ante un retraso. Precisamente por ser una deuda con coste y expresa, nos obliga a priorizar el pago retrasando cualquier otro compromiso adquirido.

Gestión financiera: Fondo de maniobra

Comprende, calcula y controla bien el fondo de maniobra para realizar una gestión empresarial sostenible y responsable tanto con los proveedores como con los trabajadores.

1:18 horas (14 Videos)
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Fecha de publicación:11/05/2016

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