Mejora tu concentración

Llevar una vida ordenada

Prueba ahora LinkedIn Learning sin cargo y sin compromiso.

Prueba gratis Mostrar modalidades de suscripción
Una vida ordenada, tanto en tiempo como en lo personal, en la medida de lo posible, nos va a ayudar mucho a la hora de poder concentrarnos en nuestras tareas. El descontrol de nuestro horario impide poder asignar el tiempo necesario a las tareas y el suficiente para alcanzar un nivel de concentración adecuado.
03:53

Transcripción

Una vida ordenada tanto en tiempo como en lo personal nos va a ayudar mucho en el siguiente paso que es la gestión de concentración. Una vida ordenada difiere mucho de lo que es la propia gestión de tiempo. Realmente, cuando hablamos de este concepto lo que tenemos que tener en cuenta es una situación predecible y a ser posible con cierta antelación. Por ejemplo, nos levantamos todos los días a una hora predeterminada, lo que nos permite gestionar el tiempo entre esa hora y el siguiente punto de referencia importante que es la comida del mediodía. Sabemos con antelación las horas de las que dispondremos para realizar tareas. Mientras que si nos levantamos con un horario variable y comemos cuando podemos o cuando nos apetece, ese lapso de tiempo va a variar de un día para otro, por lo que cualquier tipo de organización de ese tiempo se va a resentir. Lo mismo ocurre entre la comida y la cena y la cena y la hora de acostarnos. Estos son segmentos básicos en nuestra vida ordenada, pero entre estos diferentes puntos hay otros muchos minisegmentos que corresponden a tareas o situaciones cotidianas que se repiten con frecuencia. A veces, este previsible orden en nuestros días se hace demasiado monótono y precisamente por ello tenemos días de fiesta, donde nuestra rutina cambia, porque descansar también es parte de la gestión de la concentración. Al ser un proceso físico que se realiza por medio del razonamiento y que además es voluntario, consume nuestras energías, de forma que cuando estamos más descansados nos es mucho más fácil concentrarnos, mientras que si estamos cansados, la concentración se diluye muy rápidamente. El día no tiene más horas que las que tiene: 24, así que lo único con lo que podemos jugar es con el tiempo con el que disponemos, no hay más y parece siempre que hay menos del que parece. Hay diferentes formas de aproximarse al problema de los horarios y es que depende mucho del entorno que te rodea y que limita las horas que puedes dedicar a producir. También nuestra propia cultura, incluso, nos fuerza a elegir horarios que son poco productivos y que limitan notablemente la capacidad de trabajo que tenemos. El trabajo, los niños, el deporte, las actividades extracurriculares, la televisión o la tendencia natural a conservar la energía codificada en nuestros genes hacen difícil intentar crear un horario perfecto, porque somos personas muy ocupadas todo el día y realmente no podemos quitarle un minuto a lo que ya estamos haciendo. Siempre estamos a tope y siempre nos quejamos de que no tenemos tiempo. La realidad dice otra cosa. En ocasiones, veo pasar una frase de esas que te explican por qué la gente falla en términos productivos, y es tan inocente en sus términos como perniciosa en su fondo. Dice algo así como: "voy a ver si escribo algo para mi blog que lo tengo medio abandonado". La pregunta es ¿cuántas cosas tienes medio abandonadas que requieren parte de tu tiempo y que acaban sumando un montón de esfuerzo entre todas y con ninguna tienes éxito?, ¿tres, cinco, quince? Sí, ya sé que algunas posiblemente te gustarán, y quizás mucho, pero no será tanto cuando no eres capaz de sacar tiempo para mantenerlas, así que fuera. Con todo el dolor de corazón, pero también con la determinación propia de que hay que acabar con el síndrome de Diógenes interno: todas esas actividades que ocupan poco de forma ocasional, pero que entre todas acaban sumando mucho, hay que sacarlas al cubo de la basura. Así que esa cuenta de Instagram que te creaste, a la que subiste 15 fotos y que ahora es solo un remordimiento, porque no subes nada, a cerrarla. Porque una cosa que no existe no causa remordimientos y sobre todo trabajo extra. Lo mismo con cada una de las actividades, cuentas, servicios, todo aquello que solo ocasionalmente te recuerda todo lo que empezaste pero no fuiste capaz de continuar o terminar lo borras, porque algo que no existe no consume tiempo ni remordimientos, porque lo abandonaste.

Mejora tu concentración

Aprende a mejorar tu concentración al momento de trabajar y cómo enfrentarte a las interrupciones gestionando tanto tu entorno digital como físico para limitar notificaciones.

50 min (16 Videos)
Actualmente no hay comentarios.
 
Fecha de publicación:9/08/2017

Este curso video2brain está disponible como descarga y para ser visualizado online. ¡Pero no hace falta que decidas entre las dos opciones! Al comprar el curso, disfrutarás de ambas posibilidades.

La descarga te permite ver las lecciones sin estar conectado/a a internet y supone una navegación fácil y ágil entre capítulo y capítulo. Si vas a trabajar en diferentes ordenadores o si no quieres descargarte el curso completo, entra en la web con tus datos de acceso y disfruta directamente de tus vídeos online. Te deseamos que disfrutes de este curso y te resulte de mucha utilidad.

Estamos a tu disposición si tienes cualquier tipo de duda o pregunta.