Cómo administrar por objetivos

La corrección del rumbo

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Las desviaciones del rendimiento ocurren, no se pueden evitar, pero sí puedes mejorar a la hora de intervenir y ejecutar un cambio en el plan. Aprende a convertir los problemas en oportunidades de aprendizaje para que el equipo se encamine.
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Transcripción

No conseguirás un buen rendimiento sin cometer errores por el camino. Es normal. No hay planes ni equipos perfectos. Lo que distingue a los buenos equipos de los grandiosos es lo rápido que arreglan las cosas cuando algo sale mal, hacer una corrección del rumbo, es decir, reconocer que la configuración actual de personas, recursos y tareas no funciona según lo previsto y algo tiene que cambiar. A veces, la información indica que se necesita un cambio, y los gerentes dudan en vez de profundizar y mejorar la situación. A veces, es por una falta de aspiraciones, otras, es una creencia irracional de que las cosas siempre se arreglan por sí solas, o quizás es miedo a causar fricción discutiendo un problema de desempeño. El problema es que si esperas demasiado, el rendimiento puede empeorar. Perderás tiempo que podrías emplear en arreglar el problema, y darás la impresión de que no conoces el problema, o peor, que no estás dispuesto a arreglarlo. Pero eres el jefe, y el rendimiento del equipo es tu responsabilidad. Tienes que preguntarte cuándo es apropiado que intervengas. ¿Cuál es el límite del mal rendimiento para que inicies una conversación sobre corregir el rumbo? La regla de oro es valorar la dimensión de la desviación, tu conocimiento de cómo verá el problema tu superior, y tu confianza en que las posibles soluciones vuelvan a encauzar al equipo. Es decir, si la desviación es mayor de lo normal, sabes que el jefe actuará proactivamente, y si tienes confianza en otras posibilidades, tienes que decirlo. Para hacerlo, te recomiendo una tertulia, no una reunión. Una tertulia se hace sin previo aviso y parece más informal, mientras que una reunión es demasiado lenta y formal, y programar una deja mucho tiempo para que los demás busquen a quién culpar. Reúne a todos y ve al grano. Vamos a ver un ejemplo y a suponer que un equipo de ventas está vendiendo poco. Puedes decir «Sé que todos se han dado cuenta de que este trimestre las ventas han caído bastante. Sé que es normal que haya altibajos, pero en esta etapa estamos un 15 por ciento por debajo por primera vez en cuatro años. Tenemos que hablar sobre cómo movernos en otro rumbo». Ves que he enunciado el problema, pero no di nombres, no culpé ni me enfadé. Continué con una afirmación de que había que cambiar cosas. Fui determinante y directo, pero no negativo. Continúa iniciando su participación. Por ejemplo «Si imagináramos una forma de corregir el rumbo y cumplir el plan de este trimestre, ¿cómo lo haríamos? Propónganme sus ideas». Si alguien dice «No podemos», «No es posible» o algo similar, detenlo educadamente y di «Imagina que sí que lo podemos lograr. ¿Qué haríamos?» Entonces es probable que piensen en cambios de quién hace qué tipo de tareas, posibles nuevos recursos que usar, cambiar el tiempo de ciertas actividades... En este ejemplo, pueden pensar quién lleva qué cuentas, qué tipo de descuentos aplicar, qué productos promocionar u otras tácticas que no hayan probado este trimestre. Debatan sus opciones y elijan una ganadora. A continuación, adjudiquen la propiedad para implementar el cambio y prepárense para hacer un seguimiento electrónicamente para que el equipo vea que estás supervisando la situación. No microadministres, pero en una corrección del rumbo, tienes que estar al tanto del rendimiento del equipo para que se dé el progreso. Las desviaciones del rendimiento ocurren, no se pueden evitar, pero sí puedes mejorar a la hora de intervenir y ejecutar un cambio en el plan. Recuerda lo que hemos visto y no tendrás que esconderte de los problemas de rendimiento. De hecho, aprenderás a convertirlos en momentos de aprendizaje para que el equipo se encamine.

Cómo administrar por objetivos

Aprende a cambiar tu mentalidad, desarrollar una cultura de motivación y rendición de cuentas, tomar decisiones que importen y mantener una excelencia continua en tu trabajo.

1:16 horas (19 Videos)
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Fecha de publicación:30/11/2016

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