Lightroom Classic CC: Trucos semanales

Comprimir los archivos de Lightroom

Prueba ahora LinkedIn Learning sin cargo y sin compromiso.

Prueba gratis Mostrar modalidades de suscripción
Con esta serie semanal aprenderás pequeños trucos que mejoren tu flujo de trabajo diario. El objetivo del curso es facilitar el día a día mediante soluciones creativas o formas novedosas de trabajar con Lightroom Classic CC. Dispondrás de distíntas técnicas y consejos que te ayudarán con el trabajo a la hora de la clasificación y organización de archivos, veremos algunos trucos y atajos para cuando llegue el turno de editar nuestras fotografías en el módulo revelado y tambien mejoraremos con algunos comandos la creación de libros, proyecciones y páginas web.
05:58
  Añadir a marcadores

Transcripción

Cuando trabajamos con cantidades muy grandes de fotografías y tenemos que hacer selecciones de las mismas, puede que todo lo demás necesitemos borrarlo. De todas formas, en algunas ocasiones, no tenemos o no queremos eliminar esas fotografías. Toda esa información está ocupando un montón de espacio. Vamos a ver un pequeño truco para hacer que ocupen un poquito menos de espacio. Durante nuestro trabajo con nuestro catálogo a la hora de organizar nuestras fotografías, puede que muchas de las imágenes que nosotros hemos tomado querramos no eliminarlas, o sea, queremos conservarlas, pero no queremos que ocupen tanto espacio. Desde luego hay una serie de fotografías que vamos a querer borrar, que son basura, pero hay otras fotografías que, por una u otra razón, queremos conservar. Es importante que esas fotografías que vamos a querer conservar, pero que no vamos a querer conservar a su máxima resolución, o con su máximo potencial, pues tenemos que elaborar un método para tener esas fotografías localizadas. Para eso, Adobe Lightroom Classic, a través del estándar de formato RAW DNG, nos ofrece la posibilidad de comprimir estos archivos. Lo primero que vamos a hacer es una automatización de proceso. Podemos trabajar con flujos de trabajo muy grandes, y que partes de esos flujos de trabajo se encuentren ya automatizados. Nosotros hemos creado un conjunto de Colecciones que se llama Automatización, que es donde va a estar nuestro conjunto de Colecciones automáticas, que van a hacernos el flujo de trabajo y nuestro día a día, pues mucho más agradable. Vamos a crear, en primer lugar, una Colección inteligente. Esta Colección inteligente la vamos a incorporar dentro de nuestros procesos de Automatización, y la vamos a llamar "Para Comprimir". Ahí vamos a decirle que las fotos que incorporemos en esta Colección inteligente tienen que cumplir una serie de reglas determinadas, que son las que nosotros hemos decidido en nuestro flujo de trabajo. Para ello, en primer lugar, la Clasificación tiene que ser igual o menor que. Para eso, vamos a poner es menor o igual que. 0 estrellas, porque si es más de una estrella es una foto que es válida, que no voy a querer comprimir, y vamos a añadir otra regla, que dice que la etiqueta de color tiene que ser azul. De esta forma, solo incorporaremos esas fotografías. Vamos a crearla. Y ya tenemos, dentro del proceso de Automatización, para comprimir estas fotografías, que son las que teníamos en el catálogo. Vamos a seleccionarlas todas mediante Ctrl + A. Y, una vez seleccionadas, vamos a ejecutar el proceso de compresión. Vamos a ir a Biblioteca, y en Biblioteca vamos a decirle que queremos Convertir estas fotografías a DNG. Y le vamos a decir que queremos borrar, eliminar los originales, si esa conversión se efectúa de forma correcta. Vamos a incorporar también la opción de Utilizar la compresión con pérdida, porque, de esta forma, lo que vamos a realizar es un archivo en formato DNG con unas capacidades, lógicamente, como las de cualquier archivo RAW, de edición, pero vamos a perder bastante información, sobre todo en lo relativo a la gama tonal. Ahí es donde más vamos a perder información. Pero, bueno, entendemos que son fotografías que queremos conservar, no precisamente porque vayamos a hacer una ampliación de 50 x 70 a 300 puntos por pulgada. En mi flujo de trabajo habitual, a las fotografías a las que yo le ejecuto este proceso, pues, puedo hacer copias impresas a 300 puntos por pulgada, hasta 30 x 40 cm, sin ningún problema. Lógicamente, la edición, que es lo interesante para mí, se conserva. Estoy conservando un archivo en formato RAW, gracias al DNG. Bien. Vamos a cancelar un segundito, porque queremos mostrar una cosa. Vamos a seleccionar todas nuestras fotografías, menos una. Entonces, vamos a ejecutar ese proceso de Convertir fotos a DNG, eliminando los originales tras la conversión correcta, y utilizando la compresión. Y mientras este proceso se va realizando, vamos a ir viendo la fotografía que no vamos a convertir. Vamos a hacer clic en el botón derecho, que nos la muestre en el Explorador. Y, una vez terminado el proceso, vamos a ver ese Explorador que nos estaba mostrando la fotografía. Es la 5991. Aquí la tenemos. Pesa 18 MB, mientras que sus compañeras, como la 5990, que ya han sido comprimidas, pesan bastante menos. Como vemos, pesa escasamente 2 MB, contra 18 MB. Al ejecutar este proceso en miles de fotografías, podéis imaginaros la cantidad de espacio en disco duro que podéis llegar a ahorrar, sin necesidad de borrar esas fotografías. Recordemos que, para ejecutar este tipo de procesos, tenemos que seleccionar todas las fotografías sobre las que queremos ejecutar el proceso. Para eso, está bien generar un proceso de Automatización de flujo de trabajo mediante una Colección inteligente, y asignando un metadato que nosotros escojamos a esas fotografías. Y, una vez seleccionadas esas fotografías, simplemente tenemos que irnos a Biblioteca Convertir fotografía a DNG, y eliminar los archivos RAW tras la conversión correcta, y Utilizar la compresión con pérdida. De esta forma, ahorraremos un montón de espacio en disco duro, gracias a todas esas fotos que sabemos que no vamos a utilizar, pero que tampoco podemos eliminar.