Vamos a actualizar nuestra Política de privacidad próximamente. Te recomendamos consultar el avance.

Jeff Weiner y cómo establecer una cultura y un plan de crecimiento

Cómo desarrollaste la comunicación para crecer

¡Prueba gratis durante 10 días

nuestros 1290 cursos !

Prueba gratis Mostrar modalidades de suscripción
Las empresas con más éxito a gran escala son aquellas donde los empleados se incluyen al hablar sobre los problemas o las oportunidades a los que se enfrenta la empresa, y no lo hacen en tercera persona, como si la empresa fuera algo ajeno.
04:25
  Añadir a marcadores

Transcripción

¿Cómo desarrollaste la comunicación para crecer? El cambio presta atención a la noción del tejido conectivo y la comunicación de una organización que crece. Cuando todos están en la misma sala, es más fácil que cuando están dispersos en 30 ciudades del mundo. Uno de los recursos que usamos y surtió efecto, y no de forma anecdótica, es la encuesta a los empleados. La llevamos haciendo bianualmente desde hace tiempo, y una de las cosas que mejor puntúa son las reuniones conjuntas que celebramos cada dos semanas. Empezaron en la cafetería de la empresa. Los 338 empleados juntos. Ahora se transmiten en directo en las 30 ciudades en las que estamos. Los equipos de zonas horarias complicadas lo graban y lo ven juntos a final de semana. En estas reuniones, nos centramos en nuestras prioridades y hablamos sobre qué ocurre en la empresa, lo bueno y lo malo, de forma transparente. Este recurso es increíble. Nos aseguramos de que todos pensamos lo mismo en cuanto a nuestra historia, misión, visión, valor, beneficios... Destacamos lo que está funcionando para reforzar las mejores prácticas administrativas, para celebrarlo, para dar reconocimiento y mostrar gratitud; y más importante, identificamos lo que no funciona, para que todos intervengan e intenten ver cómo mejorar esas situaciones, para aprender de ellas. Creo que estas reuniones son muy valiosas. El mayor cambio que percibí en varios puntos de inflexión, una de las cosas más valiosas que aprendí, y uno de los valores más importantes que tenemos y que tenemos que reforzar es lo que describimos como «actuar como si fueras el dueño». Creo que las empresas con más éxito a grande escala son las empresas donde los empleados, al hablar sobre los problemas o las oportunidades a los que se enfrenta la empresa, dicen «nosotros» y no «la empresa». En ese caso, cuando empiezas a frustrarte por algo o te molesta algo, cosas inevitables, esos empleados piensan «¿Por qué la empresa hace esto?», como si la empresa estuviera lejos. Es algo sin rostro, una máquina burocrática, no son los empleados. Nosotros somos la empresa. Los directivos llevan la empresa. No hablo de mí ni mis compañeros. Hablo de las personas que hay por debajo. Recordamos a nuestros vicepresidentes que ellos llevan la empresa. Y es importante recordarles eso, porque todos van a proyectar su bagaje, de cuando trabajaban en empresas más grandes, donde no se sentían parte de las cosas, donde no sentían que podrían cambiar el rumbo de la empresa. Yo decidí que si alguna vez estaba en un puesto responsable de una empresa, iba a dejar que las personas sintieran que podían marcar la diferencia, independientemente de lo grande que fuéramos. Reforzar esto es inevitable. Por ejemplo, vas de 100 a 500 y pasas a 1000, 5000... y se nota en cada uno de estos puntos de inflexión. Es tangible. Las personas empiezan a sentir que esta maquinaria se escapa de su control, y no es así. Y adivina qué ocurre. Se cumple. En cuanto empiezas a pensar como una víctima y no como alguien que puede influir en los resultados, te conviertes en eso. Si puedes darle la vuelta a eso, y no solo diciéndolo, sino reforzando que así funciona, si los empleados sienten que pueden expresar las cosas que les frustran, proponer soluciones y que las aplicarás, reforzarás el hecho de que todos son dueños, partes involucradas. Es nuestra empresa. Somos «nosotros». Ese es un reconocimiento importante.