Lightroom Classic CC: Trucos semanales

Cómo clonar en Lightroom sin consumir recursos

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Con esta serie semanal aprenderás pequeños trucos que mejoren tu flujo de trabajo diario. El objetivo del curso es facilitar el día a día mediante soluciones creativas o formas novedosas de trabajar con Lightroom Classic CC. Dispondrás de distíntas técnicas y consejos que te ayudarán con el trabajo a la hora de la clasificación y organización de archivos, veremos algunos trucos y atajos para cuando llegue el turno de editar nuestras fotografías en el módulo revelado y tambien mejoraremos con algunos comandos la creación de libros, proyecciones y páginas web.
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Transcripción

Hola. Esta semana vamos a ver una forma muy sencilla de ganar un poco de velocidad en nuestro flujo de trabajo, gracias a ejecutar una de las operaciones más habituales, consumiendo unos cuantos recursos menos. Por lo tanto, podremos hacerla mucho más rápido. Se trata de la eliminación de manchas o pincel de clonado en Lightroom. Una de las acciones que más recursos consumen de nuestro ordenador a la hora de trabajar con imágenes es la utilización del eliminador de puntos o el pincel de clonado, donde podemos clonar o corregir determinadas áreas de nuestra fotografía o eliminar elementos que no querramos visualizar de la misma con diferentes opacidades, con... bueno, un montón de posibilidades. Podemos eliminar un montón de cosas gracias a esta herramienta. Lo que sucede es que consume muchísimos recursos y, si vamos a tener que estar en una fotografía eliminando un montón de objetos, va a llegar un momento en el que el uso de la herramienta se haga prácticamente insoportable por lenta. Para mejorar esto —y mejorarlo muchísimo—, lo que podemos hacer es, de entrada, siempre que vayamos a necesitar aplicar esta herramienta, que sea la primera que apliquemos en un proceso de revelado. O sea, no dejemos para el final la eliminación de manchas en el sensor o la eliminación de elementos desagradables en la imagen. Que sea lo primero que hagamos. Y como va a ser lo primero que hagamos, nos podemos permitir este pequeño truco. Nos vamos a ir directamente a la Calibración de cámara, y en la calibración de cámara vamos a utilizar el primer proceso: el del año 2003, el más antiguo. Cuando yo activo este proceso, el ordenador no me va a consumir todos esos recursos, con lo cual voy a poder trabajar con el clonado de una forma, como veis, muchísimo más rápida, muchísimo más efectiva, sin necesidad... Voy a poder, incluso, hacer los desplazamientos y seleccionar las zonas de clonado de una forma mucho más tranquila. Como veis, va muchísimo más rápido de lo que iría si tuviera seleccionada la otra opción: el proceso de 2014. Como veis, una vez terminado de clonar todo lo que tenga que clonar (que ya hay aquí unos cuantos puntos realizados), simplemente tengo que hacer clic, pasar a la versión actual —los puntos se conservan— y salir de la herramienta y continuar con la edición. Como veis, si vais a tener que clonar mucho en una imagen, si vais a tener que eliminar muchos puntos de suciedad en el sensor o eliminar objetos grandes y hacer clonados muy grandes, es mejor que os vayáis, primero, a calibración de cámara, seleccionéis la primera versión de todas, hagáis el clonado en esa versión (que sea el primer ajuste que hagáis) y, cuando terminéis de clonar, os volvéis a la versión 4 y seguís con el proceso de la fotografía normal y corriente, con su revelado normal y corriente. Pero, al menos, en el primer proceso, en la primera versión, habréis ejecutado la gran carga de recursos del clonado. Como veis, es un truco muy útil. Todavía lo podemos complementar un poco más, viniéndonos a la historia del proceso que hemos realizado. Aquí Lightroom siempre se deja unas previsualizaciones para mostrarnos en el navegador que, aunque sea poco, también consume algo de recursos. Podemos proceder a vaciar la totalidad de la historia, y así no le tenemos que dar acceso a absolutamente nada. Vemos que, al final, el tampón de clonar es una herramienta increíblemente útil que no está pensada para ser utilizada en cientos de ocasiones, pero que, cuando queremos sacar el máximo partido de ella, pues, con estas dos cositas pequeñas de usar un proceso diferente y de eliminar el historial una vez aplicado el pincel de clonado, ya podemos tener la fotografía lista para un proceso mucho más fluido.