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Gestión empresarial: Trucos semanales

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En esta serie semanal, Todd Dewett comparte contigo los trucos que aplican muchos gestores respetados y motivados para forjar buenas relaciones, abordar situaciones complicadas y hacer que su negocio prospere. Cada semana lanzaremos dos trucos. Veremos temas como evitar la temida microadministración, gestionar ambientes multigeneracionales, aprender a escuchar activamente y conocer las políticas de tu organización. Síguenos cada miércoles para descubrir más consejos.
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Transcripción

Dios nos dio una boca y dos oídos por una razón: para escuchar el doble de lo que hablamos. Escuchar es esencial para una comunicación efectiva y, sin embargo, nos dedicamos a hablar más que a escuchar atentamente. El secreto de los mejores comunicadores es escuchar más y hablar menos, ¿por qué la mayoría no lo entiende? Saber escuchar aporta muchos beneficios, entiendes mejor a los demás, ahorras tiempo porque hay menos errores de comunicación y creas relaciones más fuertes porque a la gente le gusta que la escuchen. Eso son grandes beneficios y son gratis, si sabes escuchar bien. Los que escuchan eficazmente siguen estas reglas: primero, no hagas varias cosas al mismo tiempo, divides tu atención y bloqueas la mente. Si alguien está hablado contigo y tú estás leyendo e-mails o mensajes de texto, parecerá que no te importa lo que te dice. Olvídate del resto y céntrate solo en la persona que habla, dándole toda tu atención. Luego usa el lenguaje corporal apropiado, mira a la persona de frente, haz contacto visual, muestra interés asintiendo con la cabeza y usando los músculos faciales y evita una postura rígida o el uso negativo de los brazos y las manos. Todo esto ayuda a que el otro se sienta a gusto y demuestra que estás escuchando. También esfuérzate en analizar lo que te está diciendo sin juzgar o formar tu propia respuesta inmediatamente. A menudo suponemos que sabemos lo que quiere, así que juzgamos y pensamos en nuestras respuestas. Pero cambios sutiles en el tono de su voz o el uso de ciertas palabras podrían tener un significado útil si prestas atención, en lugar de responder prematuramente en la mente. Otro buen consejo es tomar notas, con pocas palabras será suficiente. Esto te sirve en caso de que olvides algo y también le dice al otro que estás escuchando con atención. Finalmente, cuando haya terminado de hablar, haz un resumen de lo que dijo. Luego de hacer algunas preguntas, un breve resumen le dará la confianza de que lo escuchaste correctamente. Di algo como: "Si te escuché bien, tú quieres que hagamos esto, ¿no es cierto? ". A continuación puedes corregir o simplemente afirmar lo que entendiste. El arte de la comunicación tiene mucho que ver con el uso de palabras, pero también con cómo escuchas las palabras de los demás. Recuerda estos consejos y la gente que te rodea sabrá que estás escuchando y se sentirá comprendida.