Gestión empresarial: Trucos semanales

Aprende a decir que no

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En esta serie semanal, Todd Dewett comparte contigo los trucos que aplican muchos gestores respetados y motivados para forjar buenas relaciones, abordar situaciones complicadas y hacer que su negocio prospere. Cada semana lanzaremos dos trucos. Veremos temas como evitar la temida microadministración, gestionar ambientes multigeneracionales, aprender a escuchar activamente y conocer las políticas de tu organización. Síguenos cada miércoles para descubrir más consejos.
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Transcripción

Ayudar puede estar sobreestimado. Sí, debes ayudar, ser positivo y sociable, pero también debes tener el tiempo que necesitas para hacer tu trabajo y lograr éxito. Uno de los problemas de esto es aprender a decir que no; por ejemplo, alguien entra a tu oficina con un informe y dice: "Lamento molestarte ¿podrías ver esto y decirme si hay errores?" ¿Qué hace la mayoría en esta situación? Dice sí, y renuncia a sus prioridades para ayudar a otros. A veces, eso es astuto, pero usualmente es un problema; de hecho, si no aprendes a decir "no", podrías enfrentarte a riesgos graves. En primer lugar, si siempre dices que sí a todo puedes ser visto como alguien muy amable y que abusen de ti. Además, si no sabes cómo decir "no", puedes convertirte en el ayudante de todos llenándote de trabajo agobiante. Por último, si no sabes decir que no, la gente pensará que tu trabajo no es tan importante como el suyo. Vamos a ser específicos, es aceptable decir "no" en las siguientes situaciones. La solicitud no es una emergencia; si vas a interrumpir tu trabajo, la solicitud debe ser importante. Cada vez que estás concentrado y avanzando. Cuando estás trabajando en una tarea importante y estás logrando progreso, no interrumpas tan fácilmente el impulso que has creado. Por último, si vas mal de tiempo para terminar algo, no te arriesgues; tu prioridad es cumplir tu fecha de entrega. En cualquiera de estos casos, lo que debes hacer es sonreír cortésmente, mirarlo y decir: "Claro que te ayudaré, pero no ahora". Luego busca en tu calendario y sugiere una hora para verlo más tarde. Lo normal es que el otro quede conforme. Eso es todo; has minimizado la interrupción de tu trabajo y asegurado a tu compañero que lo ayudarás, todos ganan. Ayudar es muy importante, pero si quieres administrar bien tu tiempo, debes aprender a decir "no".